El género dramático puede variar de una cultura a otra. Por ejemplo, las obras occidentales y orientales pueden presentar características diferentes. Del mismo modo, la estructura de una obra de la Antigüedad Clásica no es la misma que la una escrita en el siglo XX. A pesar de las diferencias, se comparte una serie de características comunes: Ausencia de narrador y estructura dialogada. Es la característica más representativa de este género. No existe un narrador porque son los personajes los que llevan el peso de la historia mediante sus diálogos. Estas características llevaron a Platón a asegurar que «es el más imitativo de los géneros literarios». Diversidad de personajes. A lo largo de la historia, los personajes han ido evolucionando, pero generalmente se identifican personajes arquetípicos. De esta forma, tenemos al protagonista (el bueno), el antagonista (el malo), el gracioso, el necio, el sabio, etc. Se divide en actos. Existen dos divisiones tradicionales en el mundo...